LA ARIPUCA

Estamos construyendo nuestra propia trampa...
hagamos algo ya y evitemos ser presas de nuestras acciones.

La Aripuca es un emprendimiento Agro-Eco-Turistico familiar construído con la finalidad de:

  • Crear conciencia sobre los recursos naturales que tenemos y su importancia
  • Incentivar acciones para preservar y promover el cuidado del medio ambiente
  • Difundir la cultura, creencias y tradiciones de la región

Construído a base de árboles rescatados. Inspirado en una típica trampa de los pueblos guaraníes, ''La Aripuca'' se impone con sus 17 metros de altura y mas de 500.000 Kgs de peso distribuído en 30 especies nativas de la Selva Misionera, muchos de ellos ejemplares centenarios, agrupados para mostrarnos LO QUE ESTAMOS PERDIENDO y como, desde el desinterés y falta de preocupación por el cuidado de nuestro ambiente, vamos a ser víctimas de nuestra propia trampa.

Al ingresar al monumento se podr observar cada uno de los troncos, aprendiendo desde el contacto directo, un poco ms sobre la Selva Misionera y sus principales protagonistas.

LA TRAMPA ORIGINAL

La trampa original, muy utilizada incluso hoy día por los pueblos guaraníes, está compuesta de pequeñas ramitas unidas en forma de pirámide conectadas a un mecanismo muy sencillo pero efectivo, donde al ingresar la presa a la trampa y pisar una de las ramitas del mecanismo, la misma se cierra atrapando al animal. La característica más singular de esta trampa y medio de captura, es que la presa no sufre ningún tipo de daño al ser capturada, y lo más importante aún, permite al capturador liberarla si considera que la misma no es adecuada (es muy chica, es una presa que está preñada o no es apta para su consumo).

Teniendo en cuenta esto, fue construida La Aripuca, tratando de explicarnos que estamos caminando hacia la trampa, pero todava hay una oportunidad para sobrevivir.

EL ORIGEN DE LOS TRONCOS

Si bien los troncos utilizados corresponden a especies protegidas y en algunos casos en peligro de extinción a causa del desmonte y la tala indiscriminada, NINGUNO de los árboles utilizados en la construcción FUE CORTADO PARA ESTE FIN.

Muchos de los árboles fueron comprados en aserraderos donde estaban a punto de convertirse en tablones y desaparecer, junto con su historia, en muebles y otras aplicaciones. Otros se recuperaron de chacras donde habían sido tumbados por tormentas o estaban muertos de pie por la acción de un rayo o porque ya habían cumplido su ciclo vital.

De esta manera, intentamos transformar una destrucción total o parcial de ese árbol en una herramienta para crear conciencia.